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Modelos de Valor Compartido para la Inclusión Financiera

Modelos de Valor Compartido para la Inclusión Financiera

10/02/2026
Yago Dias
Modelos de Valor Compartido para la Inclusión Financiera

En un mundo cada vez más interconectado, las empresas tienen la oportunidad de generar impacto social y prosperidad económica de forma simultánea. El concepto de valor compartido, desarrollado por Michael Porter y Mark Kramer, redefine el papel de las organizaciones al integrar soluciones a retos sociales dentro de su estrategia de negocio. Este artículo explora cómo los modelos de valor compartido pueden impulsar la inclusión financiera y transformar comunidades.

Origen y evolución del concepto de valor compartido

El valor compartido nace de la inquietud de repensar la relación entre las empresas y la sociedad. Porter y Kramer propusieron este enfoque en 2011, argumentando que las compañías podían lograr mayor competitividad y beneficios mutuos al abordar necesidades sociales. A diferencia de la Responsabilidad Social Corporativa tradicional, que suele limitarse a mitigar impactos negativos, el valor compartido convierte desafíos en oportunidades comerciales.

La frase clave de Porter lo resume: “Para generar valor compartido hay que pensar cómo mejorar la vida de personas, no solo satisfacer necesidades convencionales”. Así, las empresas pasan de una postura reactiva a una visión proactiva, donde la innovación social se convierte en motor de crecimiento.

Pilares fundamentales y técnicas de implementación

Porter y Kramer identificaron tres pilares que sustentan la creación de valor compartido:

  • Reconcepción de productos y mercados: desarrollo de bienes y servicios diseñados para resolver problemas sociales, como soluciones de inclusión financiera accesibles.
  • Redefinición de la productividad en la cadena de valor: optimización de procesos, reducción de costos y adopción de prácticas sostenibles con proveedores.
  • Desarrollo de clusters locales: fortalecimiento de redes de infraestructura, proveedores y talento en las comunidades donde opera la empresa.

Para implementar estos pilares, las organizaciones pueden emplear diversas técnicas:

  • Colaboración con entidades locales para identificar necesidades reales.
  • Integración de criterios éticos y ambientales en la cadena de suministro.
  • Fomento de la innovación social a través de alianzas público-privadas.

Estas prácticas no solo generan valor económico sostenible, sino que consolidan la confianza de las partes interesadas y mejoran la reputación corporativa.

La importancia de la inclusión financiera

La inclusión financiera se refiere al acceso de personas y empresas a productos y servicios financieros útiles, asequibles y responsables. No es un fin en sí misma, sino un medio para el bienestar y la reducción de la pobreza.

Entre sus beneficios destacan:

  • Empoderamiento económico y reducción de la pobreza.
  • Estabilidad financiera y equidad social.
  • Contribución a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Además, la inclusión financiera incorpora componentes no financieros, como la formación y el acceso a mercados—conocidos como “Finanzas Productivas”—para promover el desarrollo empresarial y la resiliencia económica.

Casos de éxito en Fintech y más allá

Las Fintech representan un caso paradigmático de valor compartido aplicado a la inclusión financiera. Gracias a la tecnología, ofrecen productos con costos reducidos, procesos transparentes e inmediata accesibilidad, ampliando la base de usuarios y dinamizando la competencia.

A continuación, una muestra de Fintech españolas que ejemplifican estos valores:

Más allá de España, empresas de tecnología invierten en codificación para comunidades desfavorecidas, fabricantes agrícolas colaboran con productores locales para prácticas sostenibles, y farmacéuticas mejoran el acceso a medicamentos mediante apps móviles.

Estrategias y buenas prácticas para grupos vulnerables

Para fomentar la inclusión y generar valor compartido con los segmentos más vulnerables, es fundamental:

  • Establecer un diálogo continuo con las comunidades para entender sus expectativas.
  • Construir confianza mediante transparencia en reportes financieros y resultados tangibles.
  • Implementar programas de formación y emprendimiento, como EDP Suma+

Estas acciones crean un entorno de crecimiento inclusivo, donde el acceso a servicios financieros flexibles fortalece a emprendedores y pequeñas empresas.

Diferenciación con RSC tradicional y economía colaborativa

Aunque la RSC y el crowdfunding buscan impactar positivamente, el valor compartido se distingue por su enfoque estratégico: integra las necesidades sociales en el núcleo del modelo de negocio, en lugar de considerarlas actividades secundarias.

Este cambio de paradigma promueve la creación de soluciones de negocio sostenibles que no solo generan beneficios a corto plazo, sino que establecen bases sólidas para un desarrollo inclusivo y duradero.

Tendencias futuras y reflexiones finales

La digitalización continúa siendo el principal motor de la inclusión financiera. El avance de la tecnología blockchain, la inteligencia artificial y las plataformas móviles abre nuevas posibilidades para diseñar productos aún más personalizados y accesibles.

La educación financiera, tanto presencial como online, jugará un papel clave en garantizar que los usuarios aprovechen al máximo estas herramientas. Asimismo, la formalización de la economía informal a través de procesos integrados de valor compartido contribuirá a reducir la brecha entre sectores económicos.

Invitamos a líderes empresariales, emprendedores y organismos públicos a adoptar el enfoque de valor compartido como vía para construir un futuro más justo y próspero. Al integrar el propósito social en la estrategia de negocio, cada organización puede convertirse en un agente de cambio positivo y generar un impacto duradero en las comunidades donde opera.

Yago Dias

Sobre el Autor: Yago Dias

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