En el mundo de las inversiones, muchos se aferran a lo conocido: acciones, bonos y efectivo.
Sin embargo, existe un universo paralelo de oportunidades que pueden revolucionar tu cartera.
Los activos alternativos son esos tesoros ocultos que ofrecen un camino hacia mayores rentabilidades.
Descubrirlos requiere curiosidad y una mente abierta.
Este artículo te guiará a través de sus secretos, mostrándote cómo integrarlos de manera práctica.
Los activos alternativos son inversiones que no encajan en las categorías tradicionales.
Se salen de lo habitual en el mercado financiero.
Utilizan estrategias complejas para buscar rendimientos únicos.
Esto los convierte en herramientas poderosas para la diversificación.
Su valor no está necesariamente ligado a la bolsa.
Por ejemplo, el arte o las criptomonedas operan en esferas distintas.
Una de sus mayores ventajas es la descorrelación de los mercados.
Esto significa que pueden mantenerse estables cuando las acciones caen.
Ofrecen mayor estabilidad frente a la volatilidad del día a día.
Sin embargo, suelen ser menos líquidos que los activos tradicionales.
Esta iliquidez puede traer mayores rendimientos, pero conlleva riesgos.
La diversificación que aportan es profunda y valiosa.
Permiten disponer de fuentes alternativas de retornos en tu cartera.
Históricamente, han mejorado el binomio rentabilidad-riesgo.
Los activos alternativos se dividen principalmente en dos categorías.
Dentro de estas, hay una amplia gama de opciones.
Algunos ejemplos específicos incluyen:
Cada uno tiene su propio perfil de riesgo y recompensa.
Los datos muestran que los activos alternativos pueden superar a los tradicionales.
Según JPMorgan Asset Management, desde 1990 hasta 2023.
Una cartera con 30% en alternativos logró un 9,5% de rentabilidad anualizada.
Esto compara con 7,5% para una cartera conservadora 60/40.
La volatilidad fue mayor, pero los retornos compensaron.
En tipos específicos, el capital riesgo destacó con un 16,2% anualizado.
Sin embargo, sufrió pérdidas del 20,6% en 2022.
Los préstamos directos ofrecieron un 12,1% en 2024.
La siguiente tabla resume algunos rendimientos clave:
Estos números evidencian el potencial de rentabilidades superiores.
En Chile, los fondos de pensiones con alternativos triplicaron los retornos.
Por ejemplo, el Fondo D alcanzó un 10,09% TIR.
Esto frente a un 1,78% promedio de los fondos tradicionales.
Los estrategas de Natixis Investment Managers son optimistas.
Seis de cada diez recomiendan carteras con 20% en alternativos.
Una mezcla de 60% renta variable, 20% renta fija, y 20% alternativos.
Esto superaría a la cartera tradicional 60/40 en escenarios complejos.
Los reguladores, como en Chile, apoyan esta inclusión.
Destacan el premio de iliquidez como un componente adicional.
Esto contribuye a mejores pensiones para los ahorradores.
La diversificación y el horizonte a largo plazo son cruciales.
A pesar de los beneficios, los riesgos son reales.
Los activos alternativos suelen ser menos líquidos y más complejos.
Esto puede llevar a volatilidad significativa en algunos casos.
El capital riesgo, por ejemplo, tuvo pérdidas del 20,6% en 2022.
No es apto para cualquier inversor, requiere tolerancia al riesgo.
Morningstar sugiere buscar fondos con rentabilidades positivas en 5 años.
Pero esto no garantiza el desempeño futuro.
Es vital evaluar tu perfil de riesgo antes de invertir.
Lista de factores de riesgo a considerar:
Equilibrar estos riesgos con la diversificación es clave.
Antes, estos activos estaban reservados para instituciones.
Hoy, la democratización del acceso los hace alcanzables.
Los inversores individuales pueden acceder a través de varias vías.
Esto abre un mundo de oportunidades sin grandes capitales.
Tipos de fondos alternativos disponibles incluyen:
Cada opción tiene sus propios requisitos y beneficios.
Investigar y asesorarse es fundamental para el éxito.
Empezar con una pequeña asignación puede ser sabio.
Un 5-10% de tu cartera en alternativos es un buen comienzo.
Esto te permite diversificar sin sobrecargar el riesgo.
Elige activos que se alineen con tus objetivos a largo plazo.
Por ejemplo, si buscas estabilidad, el inmobiliario puede ser ideal.
Si buscas alto crecimiento, el capital riesgo podría interesar.
Revisa regularmente tu cartera y ajusta según sea necesario.
La paciencia es clave, ya que muchos alternativos son de largo plazo.
Pasos prácticos para integrarlos:
Esto te ayudará a aprovechar al máximo estos tesoros.
Los activos alternativos no son una solución mágica.
Pero ofrecen herramientas valiosas para el inversor moderno.
Con planificación cuidadosa y conocimiento, pueden enriquecer tu futuro financiero.
No los ignores; explora y descubre su potencial oculto.
Referencias